OPOSICIÓN: Un Término que Muchas Veces se Confunde

Oposición_Comentario

Es difícil que pase un día en la República Dominicana sin que se haga uso del término “oposición”. El escuchar o leer lo que dice la gente cuando se refiere al mismo, me ha servido de motivación para escribir al respecto.

Desde mi punto de vista, creo que existe una gran confusión en nuestra sociedad cuando alguien intenta expresar lo que entiende a partir de dicha palabra.

Es evidente que la mayoría de los dominicanos -sin darse cuenta- se ha aferrado de forma estricta a una de las definiciones que nos ofrece la RAE: Oposición: “Conjunto de grupos o partidos que en un país se oponen a la política del Gobierno”.

Da la impresión de que gran parte de nuestro pueblo ignora que para oponerse o estar en contra de algo NO es necesario pertenecer a un grupo o partido político. Y esto se ve muchas veces reflejado en los comentarios que hacen algunas personas en las redes sociales, por ejemplo, cuando dicen: “En las próximas elecciones será “imposible” derrotar a tal o cual candidato del Gobierno porque la “oposición” está dividida”.

Ciertamente, la unión es un elemento esencial para poder alcanzar cualquier meta en la sociedad, pero eso NO se limita a los partidos políticos. Hoy podemos ver que somos muchos los que NO estamos de acuerdo con lo que está sucediendo en la República Dominicana. Me atrevería a apostar, que si todas las personas que se sienten defraudadas, independientemente de pertenecer a un grupo en particular, decide ponerle fin a todo esto votando por un candidato que NO tenga vínculos con los que están o han estado en el poder, podríamos cambiar el rumbo que lleva nuestro país.

El momento actual nos ofrece una nueva oportunidad para buscar y lograr lo que realmente queremos: ¡un cambio definitivo!

Y para lograr ese cambio NO podemos ahogarnos en el pensamiento pesimista de que “es mejor votar por el menos malo” o por el que tenga “mejor posibilidades de acuerdo a las encuestas”, muchas de las cuales solo sirven para manipular a la población. NO debemos olvidar que los verdaderos generadores de posibilidades somos nosotros como pueblo. Debemos dejar a un lado esa forma derrotista de pensar que NO podemos lograr lo que anhelamos. Los cambios son posibles, siempre y cuando nosotros estemos dispuestos a cambiar.

Finalmente, pienso que la oposición debe asumirse como una expresión de todos los que sentimos que las autoridades actuales NO nos representan dignamente. Y nuestro propósito NO debe ser otro que el de poder conseguir el bienestar, no solo para “un grupito selecto”, sino para todos nuestros conciudadanos.